Carnaval de Cádiz


Vivir en Cádiz y no fotografiar su carnaval debería estar «tipificado» como pecado mortal. Es una experiencia que hay que vivirla, sentirla y lógicamante, fotografiarla.

Me siento un afortunado al tener entre mis amigos más cercanos a un auténtico devoto de los carnavales y más concretamente de las chirigotas. A él quiero agradecerle que me haya permitido poder estar cerca (no he podido estar más cerca) de lo que es un concurso de chirigotas.

Asistir a estas competiciones no es sólo salir y cantar. Estas agrupaciones se reunen durante muchos meses, sacando tiempo y dinero de donde no lo tienen, para hacer lo que más les gusta. Casi ninguno es ni profesional de la música, ni del cante, ni de la interpretación (especialidades imprescindibles) y ver reunidos a un grupo de amigos, muchos de ellos por encima de los 40 años (o cerca de ellos) que se reunen durante casi todo un año para preparar algo que parece sencillo, pero no lo es, es digno de admiración.

¿Quienes de nosotros podemos decir que todos los años nos reunimos con nuestros amigos para crear arte? No se forma individual, que es más sencillo. Hablamos de encontrar un grupo de amigos con la misma pasión, interés y constancia para crear algo de la nada y hacerlo todos los años! Intentadlo, no es nada fácil. Debemos estar agradecidos porque el carnaval de Cádiz (o en cualquier parte del mundo) es un arte que siento no está valorado como se debe.

Os dejo unas fotografías que hice de la chirigota «El Veleta» (o chirigota del Bomba, como se la conoce también) de Sanlúcar de Barrameda y agradezco especialmente a David que nos dejase entrar en este mundo, tan desconocido para muchos (nosotros incluídos).

Desde Madame La Pie hemos querido retratar como se vive una chirigota y hemos comprendido gracias a ello, que esta gente no tiene otro nombre que el de ARTISTA. OLE, OLE Y OLE. Y AL QUE NO DIGA OLE …

Si queréis ver más fotos podeis verlas AQUÍ o AQUÍ


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